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Repositorio de recuerdos

Esta noche, luego del frío intenso que deja la despedida del sol, después del baño de melancolía reflejado en el asfalto ardiente de las noches olvidadas por mi andar, ese que no puedo pisar, allí encuentro de nuevo las horas que deseo habitar, me veo perdido, de nuevo, en la acera equivocada, en el río de lágrimas de una nostalgia forzada, los sonidos recuerdan a la habitación, me quedo esperando y encontrar que todo está igual como lo dejé, pero no, el tiempo pasó, quito el color de las paredes, volvió sepia el amanecer...renacer del hastío, permanecer en la zozobra del presente, dejando atrás ese deseado pasado, en la frontera de la noche no es tan claro el camino de regreso, se borra y no logro devolver los pasos, el tiempo y la maldita mala hora del destino, mañana amanecerá pero allá amanece sin mi...una hora antes...el sol se burla de mi desespero...allá dónde mi vida espera sentada, jugueteando con los momentos, allá sentada tomando el sol, sin preocupación de no pertenecer...

Un mar de esperas

En el vaivén de la noche, las horas, de un lado a ninguno, por la falsa agonía del tiempo, el destino se ríe de nuevo, pero la barca navega, se va, y así entre los ramales de un océano de ilusiones derrapa el auto en el puerto de las ilusiones y se embarca en un mar de esperas...

Adiós...hasta pronto

Así se escapa el tiempo, entre las horas y el viento, la noche y el día, el agua y el alcohol, como el devenir de los segundos, inmerso en su pasado, descosiendo el presente para saborear su futuro, lejos, en un ambiente sin premonición, ahí vaciará sus horas, se desvelará y caminará inerte, sin pasado en el presente, sin las horas de piedra ni el ventanal permanente, la habitación camaleón se desvanece, es intermitente, caminar en el frío persistente, en la tarde nublada de su mente, se fue una etapa, la de la mente, indeciso aún está del remitente que en sus cartas colocará por siempre, un paso más lejos de ese sol incandescente, la niebla y el frío, el alcohol y el desvarío, y no quiso pensar en el espacio insolente, que le devuelve la mirada airada y sus ráfagas de ilusión, así se despide de la tierra de la confusión,  le dice adiós a las madrugadas perdidas, bendice las calles marchitas, se sienta en el asfalto de sus días y se despide del calor eterno de los días de luna y las n…

Buenos Aires

En buenos aires el frío arremete en agosto mientras el mundo te dice que es verano, el cono sur te sorprende con las ráfagas de frío olvidado por el colectivo, descubres pasajes olvidadizos en las aceras de la eterna buenos aires, la ciudad que nunca duerme te recibe con las luces de la noche haciendo fiesta por las horas venideras, una playa Macedonica tan cierta y tan absurda, fito dice que  viven Borjes Dios y el rock and roll, nunca más cercano a la verdad, el tango te deslumbra en la florida, las calles te dibujan la verdad de las desesperación, confusión del día o la noche en los aposentos de un viejo almacén, malos tiempos para hacer una noche de verdades, el luna park te parece un fantasma de tu historia, el puerto madero, la boca y la dulce espera en palermo, el frío del río de plata, que delicia volver a buenos aires por primera vez, colores y una historia inmigrante, una 9 de julio de fiesta y las aceras te brindan la compañía como eternas guías de todos los forasteros, en …

No existes

No existes y aunque desvaríe,no eres tangible, un recuerdo inerte de  la mente, no eres, no hueles...ni siquiera sabes al licor de la melancolía, no existes, sólo eres una foto amarillenta incapaz de remembranza, no eres eso, nada, no existes, no estás, hastío de un reflejo, persistencia de un espejismo, al fin y al cabo ni eres el reflejo inerte en ese espejo, fuiste, viviste...no existes...

No hay olvido

La infinita melancolía de esta noche, vuelve a llenar la vena de recuerdos vacíos, porque somos menos que las horas de nuestra plusvalía, a ciencia cierta el tiempo estático en nuestras mentes nos vuelve a espantar, a decirnos que los tiempos pasados siempre serán mejores, que el aquí y ahora resulta más agobiante que las horas de cal dibujadas en minutos pasados, porque el vino y la sal no se mezclan, porque el recuerdo y el tiempo son mala compañía, la dama melancolía sabe la fórmula perfecta para mantenerte inerte en el espacio, delinea sus ojos y encarnece sus labios, debe vernos recordar, sin olvido...no hay olvido

Noches de placer

Urgando el tiempo, escudriño los segundos derramados en el fondo, regando los granos de sus arenas, pasan los desvaríos y arrepentidos los sentimientos se preguntan como pasaron las horas inmersos en aquellos años de soledad hastia, ruedan los minutos del sol, la noche hace presencia, ha llegado cuán dama altiva, como la señora de los momentos de vida de sal, como la diva de los pesares y dueña de los besos robados en aquel arrabal, de la vida, de la suerte, por la ciudad y su asfalto ardiente de domingo por la tarde, en que las suelas solían derretirse con la risa de la madrugada, era distinta y tu y yo sabemos que fue así, en las casas, en los patios repletos de sombras, sigo en la tarea banal de recordar mi cama, el ventanal y las cenizas flotando en el aire de artificio,  cuando pensamos que el tiempo era eterno, ahí en esos granos veo la cal, el ardor del sol...volví a mezclar la sangre con alcohol sólo con verme...adelante, bienvenido tiempo, saludos a la vida desesperada por en…