Desdibujar las horas del día...encontrar el tiempo, resumirlo en palabras, no estar conforme con las horas que pasan, se vuelve un vaivén de minutos interminables, no empiezan, no acaban, noches, días, una rutina entrelazan, pero no hay tiempo, aunque el tiempo sea la fibra que mueve esta estadía, pero necesito tiempo, es lo que no encuentro... ni en tu aceras, ni en tus recuerdos, ni siquiera en el frío que envuelve el invierno, no hay estaciones solo momentos...rutinario monótona esta falta de tiempo
Otra vez en la encrucijada de mi acostumbrada vigilia El silencio reverberando en lugar de tu compañía atemporal y como siempre, desde mi balcón, agito la copa vacía Pero tu ausencia no escucha los ecos de este momento ideal Tu soliloquio escurre las palabras que espero con demasía Sigues postergando mi estadía junto a tu sitial Porque nuestra geografía se vuelve distancia imposible de franquear Está fraguada por linderos y mares de ansiedad Se devela que no hay atajos, ni recodos para quien no quiere llegar Demuestra ese hábito tu mirada al virar lejos de mi soledad Siempre a paisajes ajenos a mi sabana suele vislumbrar Incuestionablemente la cuestión suele aflorar ¿no hace mella mi letanía en tu individualidad? ¿No acorta los pasos mi verborragia ensimismada al gritar? No queda más que hacia atrás empezar a marchar en soledad Devolver los pasos, que, aunque perdidos, sus huellas algo nos deberán enseñar