Escasos vasos vacíos, testigos de penas ya marchitas que reverberan en mis venas, se adhieren a las paredes de mi inconsciente, resuenan y vibran, un sonido aterrador que trae la luz del día, la hora de despertar y oler la verdad, ya los vasos vacíos emanan el aroma del alcohol no más, un mero pretexto para ahuyentar esas penas con dos gotas de alquitrán y una buena calada de consciencia, ahumados los sentimientos nos disponemos a marchar hacia el vacío del día, obscuridad, fracasos y desdicha pueblan las calles de mi ciudad, espantado por recuerdos vívidos que ya no volverán, la piel de aquellos tiempos se marchita cada vez más con este sol inclemente de horas banales que distraen a la noche,soy tu fantasma, el que te ahuyenta, ese mismo al que buscaste y vaga por las calles de tu indiferencia, el que te incomoda en la noche, el que ahuyenta tus ganas, ese mismo que deseas erradicar, tu cruz...
El extraño espacio virtual de mi memoria se encapricha por regurgitar sobre este presente su pasado, y , cansado de estar en él, como polluelo abro mis fauces, devoro todo ese manantial de melancolía, entre risas y dolor me convenzo de que no volverá Esto de forzarme a escribir no está funcionando, pero siento un deber para con mi pasado hacerlo, porque se me agotan los pasajes que ya he escrito, se me acaban las frases de mi memoria, se me escapan los recuerdos entre las rejillas de mi mente abierta La música, los lugares, los viajes, mi habitación, sus paredes y mis noches, ese olor que me devolvió a esta etapa de no querer estar... volver a escribir, es dificil, debo encontrarme de nuevo, debo buscarme....
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