Se me va pasando el tiempo, entre idilios y rencores, bocanadas y tragos, el mismo veneno de la noche, de saber el camino desdibujado, de conocer las horas pasadas el futuro seguro decidiría asomar su rostro en la dirección contraria del umbral pesado de piedra mustia, por el cálido olor a piel quemada, por el sol inclemente de las tardes inertes, ahí en el patio de los recuerdos, el sol y el agua, el limón y la sal, las sillas blancas que cortan nuestras piernas, la marea de risa que anuncia la nostalgia y melancolía, cuando se iba el día, bajaba la noche, aún fresco el clamor de los anhelos, reverberaba la antesala de los sueños, no quería dormir, ¿para qué?, aquí y ahora, allá y entonces, igual las horas de piedra caen en los arrabales del destino, en la música sombría del tic y el tac del reloj etéreo, del falso tiempo, pesados los recuerdos, se va pasando el tiempo, encoge y estira, arroja la plusvalía, se deviene la verdad dibujada en números superfluos, así se me va pasando el tiempo, entre idilios y rencores bocanadas y tragos...
El extraño espacio virtual de mi memoria se encapricha por regurgitar sobre este presente su pasado, y , cansado de estar en él, como polluelo abro mis fauces, devoro todo ese manantial de melancolía, entre risas y dolor me convenzo de que no volverá Esto de forzarme a escribir no está funcionando, pero siento un deber para con mi pasado hacerlo, porque se me agotan los pasajes que ya he escrito, se me acaban las frases de mi memoria, se me escapan los recuerdos entre las rejillas de mi mente abierta La música, los lugares, los viajes, mi habitación, sus paredes y mis noches, ese olor que me devolvió a esta etapa de no querer estar... volver a escribir, es dificil, debo encontrarme de nuevo, debo buscarme....
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