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Quedan restos de ti

En la ventana, en los muebles, allí en donde el silencio es mas fuerte, en la madrugada, en la cocina, en el sitio preferido donde se acurruca tu ausencia, allí hay restos de ti, en los olores, en las frases recurrentes, donde calienta el sol, en ese lugar se acumulan, es allí donde te encuentro a diario, tan pequeña y tan grande tu presencia irradiaba amor, aquí en las mañanas todo sigue igual, aún hurgo tus recuerdos y encuentro restos de ti, en mi memoria, en las fotos desperdigadas en la casa, donde no podías estar y que siempre fue mi sitio preferido, en el que te apoyabas, donde siempre te encontraban mis manos, al correr, al reír, en ese espacio olvidado por todos donde coincidíamos, en tus ojos, en los míos...es en ellos que se reflejan los preciados restos de ti...

extracto

Muchas veces más me sentaré con mi memoria, esperando verme hace ya tanto tiempo, una década cuento ya, y siempre el sillón vacio de un espacio olvidado me recordará que todo aquello quedó en el pasado.

Como tu

Como saber que la noche traería estas sorpresas, con las lenguas de sal lastimando tu destino, pasamos las horas y venimos arrastrando el pasado excesivo, como nunca nos verán, ladrones sigilosos de palabras ocultas a los demás, somos memoria de una mentira, la que no saben siquiera que escribe sobre sus verdades, en las complicidades de la espera, el día amanece y las palabras reverberan, abrazando la ausencia del cuerpo, repitiendo las horas y las letras, ahora en el silencio del día se derraman verdades, se vacía el pasado y tu y yo en el infinito espacio de la irrealidad momentánea, reímos y jugamos a dibujar nuestro futuro, así en la noche de las verdades, el alcohol y las voces, el brindis clandestino y las miradas falsas en las sombras, no te veo pero se que me ves y despierto por largas horas de piedras, me regalas tu vida encapsulada en letras distantes y cercanas como la verdad que arropa la lejanía de nuestras miradas.

El hastío de la memoria

Suave y lento el tiempo lleva las horas, las horas eternas, las de sol, el día de luna, la visita del destino, la noche de las estrellas, el fulgor de los ojos perdidos sobre las nubes del pasado, esa noche, la de la luna llena, la de las horas de piedra, cuando caía el sol  a través de la ventana, el movimiento de las persianas, así de día y noche, un buzo en el espacio orbitando el aroma que dejaban tus pasos, la fragancia de mis años perdidos, la fragancia de la memoria oculta, el subconsciente de la plusvalía tardía, los recuerdos de las lágrimas, falsas, sinceras, de cartón...somos como el desperdicio de lo que quedaba en el pavimento de la soledad, más allá de la avenida, en la calle eterna de calor, la miel de los labios, el silbido del viento, deambulamos por el espacio real de lo que fue la fantasía de nuestros días venideros, porque no sabemos que depara el destino, el destino,de visita, ¿té o café?, la hora de la verdad, de noche nada más y así la memoria se apresura en ...