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No existes

No existes y aunque desvaríe,no eres tangible, un recuerdo inerte de  la mente, no eres, no hueles...ni siquiera sabes al licor de la melancolía, no existes, sólo eres una foto amarillenta incapaz de remembranza, no eres eso, nada, no existes, no estás, hastío de un reflejo, persistencia de un espejismo, al fin y al cabo ni eres el reflejo inerte en ese espejo, fuiste, viviste...no existes...

No hay olvido

La infinita melancolía de esta noche, vuelve a llenar la vena de recuerdos vacíos, porque somos menos que las horas de nuestra plusvalía, a ciencia cierta el tiempo estático en nuestras mentes nos vuelve a espantar, a decirnos que los tiempos pasados siempre serán mejores, que el aquí y ahora resulta más agobiante que las horas de cal dibujadas en minutos pasados, porque el vino y la sal no se mezclan, porque el recuerdo y el tiempo son mala compañía, la dama melancolía sabe la fórmula perfecta para mantenerte inerte en el espacio, delinea sus ojos y encarnece sus labios, debe vernos recordar, sin olvido...no hay olvido

Noches de placer

Urgando el tiempo, escudriño los segundos derramados en el fondo, regando los granos de sus arenas, pasan los desvaríos y arrepentidos los sentimientos se preguntan como pasaron las horas inmersos en aquellos años de soledad hastia, ruedan los minutos del sol, la noche hace presencia, ha llegado cuán dama altiva, como la señora de los momentos de vida de sal, como la diva de los pesares y dueña de los besos robados en aquel arrabal, de la vida, de la suerte, por la ciudad y su asfalto ardiente de domingo por la tarde, en que las suelas solían derretirse con la risa de la madrugada, era distinta y tu y yo sabemos que fue así, en las casas, en los patios repletos de sombras, sigo en la tarea banal de recordar mi cama, el ventanal y las cenizas flotando en el aire de artificio,  cuando pensamos que el tiempo era eterno, ahí en esos granos veo la cal, el ardor del sol...volví a mezclar la sangre con alcohol sólo con verme...adelante, bienvenido tiempo, saludos a la vida desesperada por...

Ahora

Sin saber a quién recurrir devuelvo mis pasos hacia tu página de luz, en la que ojos cansados desdibujan el presente, encerrado, sin posibilidad de retórica, rebusco ente los rincones el manjar prohibido de la cordura, de la calma, solo doy con la fruta prohibida del conocimiento, en esta hora soy demencia callada, locura tenue, más básica...no sé con quién hablar, envuelto en el capullo del rencor desbarato mis alas, muero antes de nacer y revivo en el lodo, en la misma fosa de antes, no calmo el desespero, me quema el agua y alivia la sangre, no tengo con quién hablar, sólo conmigo..soy locura y demencia encerrado en barrotes de cristal, desaparezco las estrellas, encierro la noche y olvido la luna...para qué soñar me digo sólo soy ese mar que en el hastío golpea la roca que no cede el paso, más fácil sería buscar la salida en el ventanal y volver al plácido silencio de la penumbra eterna de la que venimos todos y a la que algún día volveremos.

Gustavo

Por razones irracionales, por la ira al tiempo, hoy busco entre líneas los mensajes que dejaba tu lírica, poeta, maestro al conjugar labios de rubí, resuenan en mi memoria acordes de guitarras, las mismas letras de mi infancia, un soda de ayer y hoy, que difícil es saber que la fuerza natural te llevó hoy hacia la cúpula, allá donde los x no penetran...añoranza amarga de un nuevo recital, las gracias totales se han de quedar cortas hoy en tu ciudad de la furia, nunca tan susceptible como ayer, tu silencio no fue tiempo perdido, nos enseñó a extrañarte, nos preparo para tu final caja negra, tu track 8... Que triste la venganza del exceso, pero como no pedirte que vivieras al borde, agradecerte más, aquí y allá, en la tierra del fuego un cuerpo inflamable es menos frágil, gracias cerati, genio, ídolo, maestro e inspiración, no te veré volver, me quedará empapelar mi habitación con tu sonido, hoy hago en tu honor un picnic en el 5A,  buenos aires, buenos aires...soledad.

No volver a atrás

Pesa la noche...no pensé que lo haría, las palabras que brotan del vaso de vino, como la copa se quiebran en el aire, son simplemente reflejos de un pasado etéreo, raro es el destino y mis manos añejadas a la rutina, no soy yo, es aquel quién me ve sentado en el espacio del futuro lejano que quedó tan rezagado en su propia cabeza, labios de sol...como las mañanas irrelevantes de agosto, son las horas infinitas de junio iguales a las sobras de las noches de mayo, arrogante como si fuese libre de su destino mira con desdén su futuro, ríe de su reflejo borroso entre el whisky y el alquitrán inhalado,  desperdicia otro minuto de su presente y decide patear el asfalto otra noche más cuando el alma no cargaba el peso del pasado, cuando la vida parecía más abierta como el ventanal de su cuarto, así se quedó ahí sin preocuparse por aquel que lo veía con envidia desde su futuro y prometiéndose a si mismo que nunca sería él, así se le pasó la vida y regresó al mismo sitio que tantas veces re...

A esta hora

Parece que el tiempo nos olvidó, el susurro del viento entre las horas, la pena del día marchitando el costado de la nostalgia, parece un tiempo pasado este presente anacrónico, el alcohol a distancia, las miradas ciegas de los días festivos del alma,   saber y temer, el mareo de la resaca reclama la piel y las voces certeras de la conciencia anuncian otro desvarío de la piel...